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En el 1900 se establece en Fajardo la
Escuela Normal Industrial, como primer centro docente
en Puerto Rico y dedicada exclusivamente a la formación
académica de los que ejercerían el magisterio
en la isla. La matrícula contaba con solo 20
estudiantes y un claustro de 5 profesores. Un año
más tarde la Escuela Normal Industrial fue trasladada
al pueblo de Río Piedras, debido a que las carreteras
que daban acceso a Fajardo se encontraban en deplorable
estado y a que existían en la isla pocas facilidades
de transportación.
En medio de una naturaleza apacible y favorable al estudio,
en lo que entonces era conocido como "La Convalecencia"
--finca veraniega de los gobernadores españoles,
fue establecida temporalmente la Escuela Normal. Los
objetivos de la misma siguieron siendo la formación
de personal docente para la isla.
Los rumores de que la escuela normal
sería trasladada a unos terrenos cercanos al
pueblo de Río Piedras empezaron a circular y
pronto se hizo realidad: el 12 de marzo de 1903 la Segunda
Asamblea Legislativa Insular aprobó la ley que
creó la Universidad de Puerto Rico.
En la tarde del 12 de marzo de 1903,
bajo la dirección del señor Paul G. Miller
se inauguró la Escuela Normal como primer departamento
de la Universidad de Puerto Rico y poco tiempo después,
se creó el Departamento de Agricultura.
Legalmente constituida, la Universidad de Puerto Rico,
comenzó el primer año académico
(1903-1904) con una matrícula de 173 estudiantes.
A causa de la escasez de maestros en la isla, la mayoría
de estos estudiantes recibieron nombramientos del Departamento
de Instrucción para ejercer en las escuelas públicas
aún antes de haber terminado los cuatro años
de estudios. De esta forma se explica porqué
la primera graduación, en junio de 1907, contó
con solo trece graduandos.
El 22 de septiembre de 1913, abrieron las puertas a
los estudiantes de Río Piedras los nuevos Departamentos
de Derecho y Farmacia.
La Universidad exigió el diploma de octavo grado
o su equivalente como requisito mínimo de admisión
hasta 1913. Los requisitos de ingreso aumentaron con
la expansión de los programas. A partir del 1917
los departamentos de Normal, Artes Liberales, Farmacia
y Leyes exigieron el diploma de escuela superior.
Como dato curioso de esta época para la llamada
a clases se utilizaba una campana, tocada por don Demetrio
Valdejulli quien realizó esta labor hasta 1920.
El 11 de agosto de 1924 el cargo de Canciller Ejecutivo
de la Universidad fue separado de los deberes del Comisionado
de Instrucción. El Dr. Thomas E Benner es nombrado
Canciller, iniciando una serie de reformas e innovaciones
muy valiosas para el desarrollo de la Universidad.
La Asamblea Legislativa aprobó el 21 de julio
de 1925 la Ley Número 50, mediante la cual se
reorganizaba la Universidad de Puerto Rico. Se reconoció
la autonomía educativa, paso que habría
de darle un gran empuje a la educación universitaria
ya que el mismo constituía uno de los elementos
básicos de desarrollo democrático de un
pueblo.
A fines del año 1925 el Instituto Internacional
de la Universidad de Columbia realizó un estudio
sobre la educación en Puerto Rico. Como resultado
de los hallazgos, fueron reconocidos como colegios los
departamentos de Farmacia, Normal, Artes Liberales y
Leyes, y sus jefes pasaron a ser Decanos. Se crearon
entonces los puestos de Decano de Administración,
Decano de Varones y Decano de Señoritas. Se establecieron
Cátedras de Orientación.
En 1926, mediante acción legislativa, se inauguró
el Colegio de Administración Comercial y la Escuela
de Medicina Tropical.
En julio de 1927 se organizo el Departamento de Estudios
Hispánicos, iniciándose ese mismo verano,
los programas graduados de maestría en artes.
Como primer director del Departamento de Estudios Hispánicos
fue nombrado el doctor don Federico de Onís.
El Departamento de Estudios Hispánicos se convirtió
en uno de los principales atractivos para estudiantes
extranjeros que deseaban cursar estudios en Puerto Rico.
Al igual que la administración, la planta física
aumentó con la construcción del Edificio
Janer y la residencia de señoritas Carlota Matienzo.
En 1928 la inquietud intelectual del alumnado universitario
fermentó la creación de grupos de debate
que viajaban a Estados Unidos a competir con grupos
de prestigiosas universidades.
El 14 de septiembre de 1928 el huracán San Felipe
azotó la isla de Puerto Rico. El paso del huracán
dejó en la Universidad edificios sin techos,
la biblioteca inundada, equipos y expedientes destruidos.
La misma facultad, en unión a los demás
empleados de la Universidad emprendieron una labor de
reconstrucción; la labor docente tuvo que ser
suspendida por más de un mes.
Para ese mismo año, 1928, se destacaron grupos
de atletas universitarios acogidos por el gran entusiasmo
de la matrícula estudiantil. Los deportes cobraron
ímpetu, diversificándose las actividades
atléticas.
El 21 de febrero de 1931 fue nombrado para el cargo
de canciller el Sr. Carlos E. Chardón. Debido
a sus gestiones e influencias le fue asignada una generosa
cantidad de dinero a la Universidad, fondos que sirvieron
para realizar una basta ampliación de la planta
física de Río Piedras y Mayagüez.
Estas medidas colocaron a la Universidad de Puerto Rico
en una posición prestigiosa.
El Dr. Chardón renunció al cargo de canciller
en 1936, sucediéndole don Juan B. Soto.
Lo más importante de este periodo fue la expansión
de la planta física como parte de un plan de
rehabilitación de Puerto Rico. Se construyeron
los edificios de la Biblioteca, Hostos, Biología,
Pedreira, el Teatro, el edificio que ocupa el Departamento
de Ciencias Domésticas, la verja que circunda
la Universidad y finalmente, la Torre, construida en
1937.
La hoy simbólica Torre recibió el nombre
de Franklin Delano Roosevelt, entonces presidente de
los Estados Unidos, como reconocimiento al interés
y ayuda que prestó a la construcción del
edificio. La idea fue presentada por el Dr. Carlos Chardón,
ex-canciller de la Universidad, quien orientó
la construcción a base de las formas arquitectónicas
de un edificio similar ubicado en la Universidad de
Cornell. Fue bajo la cancillería de don Juan
B. Soto que se levantaron estas obras.
En la entrada del edificio de la Torre se encuentran
representadas las naciones americanas, formando un círculo
en bronce. Esta plaza simboliza la unión panamericana.
En 1938 Francisco Arriví y Augusto Rodríguez,
vinculados a tantos quehaceres de nuestra cultura, compusieron
"Alma Mater", el himno de la Universidad de
Puerto Rico.
En septiembre de 1939 se instaló el Carrillón
en la Torre, gracias a la gestión de un grupo
de ex-alumnos, profesores y estudiantes, todos bajo
la dirección de Federico Maura.
El Carrillón interpretaba música popular,
tradicional de autores como don Rafael Hernández,
Agustín Lara y otros, además de los himnos
de todas las naciones de América incluyendo La
Borinqueña en su forma original.
Para fines de la década del 30, los estudiantes
reclamaron una reforma universitaria, la gestión
del Dr. Juan B. Soto como Canciller de la Universidad
de Puerto Rico cesa el primero de agosto de 1941.
El entonces Gobernador de Puerto Rico, Rexford G. Tugwell,
fue nombrado canciller, ostentando a un mismo tiempo
los puestos de Gobernador y Primer Ejecutivo de la Universidad
de Puerto Rico. Los estudiantes reclamaban un Rector
a tiempo completo.
El 7 de mayo de 1942 la Asamblea Legislativa aprobó
la Ley Núm. 135, conocida como la Ley Universitaria,
mediante la cual se creó el Consejo Superior
de Enseñanza. Este cuerpo fue creado para desempeñar
funciones correspondientes a la extinta Junta de Síndicos,
entre ellas orientar la educación en Puerto Rico
y mediante la dirección de su secretario permanente,
llevar a cabo extensas investigaciones en el campo pedagógico.
También fueron creadas las Juntas Universitarias
para los Colegios de Río Piedras y Mayagüez.
El 12 de septiembre fue nombrado Rector de la Universidad
de Puerto Rico, don Jaime Benítez.
En julio de 1943 el Consejo Superior de Enseñanza
aprobó el Plan de Reformas Académicas,
que instituyó el ofrecimiento de un curso básico
para todos los estudiantes. Dicho plan fue impulsado
por el Rector Jaime Benítez. Del antiguo Colegio
de Artes Liberales surgieron las Facultades de Humanidades,
Ciencias Sociales y Ciencias Naturales.
El primero de julio de 1945 se reorganizó el
Departamento de Estudios Generales y quedó establecido
como una Facultad separada bajo la dirección
de un Decano. Para ese mismo año se dio comienzo
al programa de Administración Pública
bajo la Facultad de Ciencias Sociales.
El 29 de abril de 1946, la Universidad de Puerto Rico
fue acreditada y admitida en su totalidad a la "Middle
State Association of Colleges and Secondary Schools".
Figura, además, como socia fundadora de la Unión
de Universidades Latinoamericanas.
En 1950 se iniciaron los cursos de la Escuela de Medicina
dándole así cumplimiento a la Ley Universitaria
del 12 de marzo del 1903, por virtud de la cual se encomendaba
a la Junta de Síndicos el establecimiento de
un Departamento de Medicina.
La Universidad adquirió edificios y terrenos
cercanos a la institución, tales como tierras
del Auxilio Mutuo, el Pensionado Católico, el
Hospital Pereira Leal, propiedades de las misiones evangélicas
y de otras entidades particulares.
A la par que crecía en extensión y planta
física, la Universidad iba aumentando en su matrícula.
En 1955-56 la matrícula estaba constituida por
un total de 9,922 estudiantes. Nuevas ofertas académicas
y servicios se iban ofreciendo al estudiantado entre
los más importantes merecen especial mención
las excursiones de estudios a Europa realizadas por
estudiantes y profesores.
Proliferaron las actividades extracurriculares por parte
de un estudiantado intelectualmente motivado y deseoso
de hacer aportaciones a su "Alma Mater". Uno
de los clubes más curiosos que se han organizado
en la Universidad fue el de las gemelas, que tuvo una
nutrida representación.
Todas las estudiantes de aquella época podrán
recordar las energías que invirtieron en sus
clases de Educación Física y el ímpetu
que ponían a sus ejercicios de calistenia.
Algunas parejas se conocieron en los bailes improvisados
en la cancha de baloncesto.
La actividad periodística germinó. Grandes
escritores se formaron en aquellos periódicos
estudiantiles.
Un continuo proceso de crecimiento caracterizó
la década del 60. Así como las facilidades
de planta física se expandieron y se multiplicaron
los servicios ofrecidos al estudiante, la matrícula
para el año académico 1965-1966 ascendió
a 10,819.
El 20 de enero de 1966 se aprueba la Ley que tiene como
propósito reorganizar la Universidad de Puerto
Rico. Dicha Ley estaba destinada a reafirmar y robustecer
su autonomía. En virtud de esta Ley se creó
la Presidencia del Sistema Universitario. El licenciado
Jaime Benítez fue nombrado Rector el 4 de marzo
con la encomienda de implantar los cambios impulsados
por la nueva Ley.
Bajo la incumbencia del licenciado Abraham Díaz
González se fortaleció el Senado Académico,
integrado por representantes de todas las facultades.
Se inició por primera vez en la historia de la
Institución un examen a fondo de todos los programas
académicos y se crearon nuevos programas, entre
otros: la Escuela Graduada de Administración
de Empresas, la Escuela Graduada de Bibliotecología,
un programa doctoral en Química y se comenzó
a construir la residencia de varones.
La gestión del licenciado Díaz González
como Rector cesó en 1970. Fue nombrado para ocupar
el cargo el doctor Pedro José Rivera bajo cuya
incumbencia se crearon la Escuela de Comunicación
Pública, el Centro de Innovación y Tecnología
Educativa y se comenzó la construcción
del nuevo edificio de Ciencias Naturales, el de Pedagogía
y el Complejo Deportivo.
Cada día la demanda por educación universitaria
ha sido mayor y se han multiplicado los ofrecimientos
académicos, lo que ha hecho más complejo
el Primer Centro Docente del País.
El 22 de febrero de 1972 el doctor Amador Cobas fue
nombrado Presidente del Sistema Universitario y en el
1973, lo sustituyó el Dr. Arturo Morales Carrión.
Con una vasta experiencia como educador, investigador
y servidor público inició un significativo
proceso de mejoras a la institución. El doctor
Ismael Rodríguez Bou ocupó el cargo de
Rector en 1974.
Con el crecimiento poblacional de Puerto Rico, los Recintos
de Río Piedras y Mayagüez se hicieron insuficientes
para recibir la cantidad de estudiantes que se gradúan
de las escuelas superiores del país. La Universidad
empezó a expandir sus límites con la creación
de Colegios Regionales en Cayey, Bayamón, Carolina,
Ponce, Humacao, Arecibo, Aguadilla y Utuado.
A partir del 1978 hasta el 1985, el arquitecto Antonio
Miró Montilla ocupa la rectoría del Recinto
Riopiedrense. Por los siguientes ocho años ocupa
el cargo de Rector, el doctor Juan Fernández
al cual le sucedió el doctor Efraín González
Tejera hasta el 1998. Luego se nombró al doctor
George V. Hillyer que ocupó el cargo de rector
hasta junio de 2002.
Por primera vez en casi 100 años el cargo de
rector pasa a manos de una mujer, la doctora Gladys
Escalona de Motta.
(Esta historia continuará) |
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Escuela
Normal Industrial
Fajardo /
1900
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Escuela
Normal
Rio Piedras
/ 1903
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Primer
Colegio de Leyes
1913
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Campana
de la Escuela Normal
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Escuela
de Medicina Tropical
1926
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Edificio
Janer
1927
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Equipo
de Baloncesto
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Edificios
de la Biblioteca y Hostos
1937
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Torre
Franklin Delano Roosevelt
1937
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Lic.
Jaime Benítez
Rector 1942-1966
Presidente 1966-1972
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Club
de gemelas
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Clases
de arquería
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Complejo
Deportivo
1974
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Edificio
de Ciencias Naturales
1976
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